En mi humilde opinión by Francisco Guerra O.
Miles de batallas se han combatido por evitar la corrupción
en el capitalismo, la inherencia de la corrupción del capitalismo es una metáfora
de aquellos que tienen como solución comprar o vender favores antes de aplicar
la justicia administrativa o el proceso legal (derecho procesal), lo fácil y la
flojera de hacer o no hacer da pie a la corrupción.
Cientos o quizá miles de empresas en algún momento han
aplicado la cadena de favores denominado “corrupción” como medio para poder
solucionar los problemas a los que se enfrenta en una gestión económica. Los
únicos beneficiados: “Los corruptos”.
Todo inicia con el problema planteado: “quiero hacer esto…
en este lugar… aunque este prohibido…” o “quiero hacer … lo que los demás no
pueden hacer …, para demostrar que lo puedo hacer … y ser el primero en hacerlo
…”. Pero, entre querer y estar permitido hay una gran diferencia; - Ahí es
donde inicia la corrupción -; llega un vivales y les ofrece la oportunidad de
hacer lo que está prohibido, aunque eso implique comprar personas.
El trasfondo monetario siempre ha estado atrás de la
corrupción, ¡No, no se equivoquen! La corrupción si puede ser inherente al
capitalismo, porque el capitalismo implica el Estado de Derecho, ese si es
inherente al mismo, la normatividad y la regulación son parte del capitalismo;
pero la corrupción es: “La anarquía al capitalismo”.
El capitalismo muere cuando existe una mayor anarquía que un
Estado de derecho. Entonces, la corrupción es mayor y la violencia se superpone
a la justicia. Ni el capitalismo, ni el socialismo son teorías que estén mal,
lo que está mal son aquellos que se ponen al frente de un Estado Capitalista o
Socialista. Nuestra historia ha demostrado que pueden convivir Socialismo y
Capitalismo; pero las reglas y políticas que impone el Capitalismo al
Socialismo son extremas y a su vez aquellas que impone el Socialismo al
Capitalismo son de igual magnitud.
Pero ¿Cómo evitar la corrupción? La corrupción no es
evitable, es hacerle frente, cambiar la ideología de los gobernados, empezando
por los gobernantes. ¿Les recuerda a las políticas Obradoristas? Pues sí, la
solución puede estar más cerca, pero también más lejos. Cerca, debido a que se
esta haciendo frente al cambio de ideología; pero lejos, debido a la inconformidad
de aquellos que veían que la corrupción era un modus vivendi.
La corrupción se presenta en todos los niveles y con todos
los servicios que ofrece el Estado, en la actualidad heredados de los gobiernos
del pasado, en todos los rangos jerárquicos e inclusive en la vida social, en
la política, en las finanzas, en la vida democrática; adonde quiera que se
voltee a donde quiera que se quiera ir, la corrupción la practican todos,
inclusive en la familia. Porque la mayoría piensa y se acostumbró a que la
anarquía o la revolución y protesta social con violencia daba mayores
resultados que la protesta social con un buen fin a la solución de conflictos.
Como ejemplo: Hace poco estaba viendo a un youtubero, el que
hacía dos preguntas a una persona que se había inconformado frente a los
diálogos que hacía en una cuestión política, y le daba como alternativa dos
respuestas convencionales; después, cuando esta persona no le dio la respuesta
correcta; que manipuladas dio este youtubero; lo menosprecio y le llamó
descerebrado. ¿No es esta una forma de corrupción disfrazada? ¿No es ocultar la
verdad? ¡Cómo puede esta persona hablar de su intensa lucha contra la
corrupción! Si sus preguntas están llenas de esto de: corrupción. No voy a
decir quién es este youtubero; pero creo enormemente que debe cambiar su forma
de hacer las cosas y pedir una disculpa social; si es que de verdad piensa en
una lucha en combate a la corrupción. De la misma forma el Estado hace.
Mientras el Estado ignore las necesidades de un pueblo que
reclama soluciones prontas y expeditas en sus protestas, existirá la
corrupción; cuando el Estado atienda y escuche a su pueblo y con apego a la
normatividad de soluciones prontas y expeditas, se habrá avanzado en contra de
la corrupción.
Pero también viene otro problema, las demandas de aquellos
que no quieren el bienestar del país y lo que quieren es otro tipo de anarquía,
las que siguen por la línea de los convencionalismos políticos, ellos también protestan,
pero sus protestan tienen el trasfondo de exterminar el Estado de Derecho,
porque ponen sus demandas en la costumbre denominada “corrupción”.
El dicho: “El que no tranza no avanza”, es un dicho metafórico
de la desigualdad de los derechos, de la violación a las normas, de la
incompetencia y de la falta de calidad moral y ética frente a los problemas y situaciones
a la que se enfrenta cualquier ciudadano. El uso de las artimañas son menester que
da pie a la corrupción. Inclusive alegar que la ética económica y profesional
no van de la mano de la ética y moral social, es también un acto de corrupción.
Pero de la misma forma, la falta de respuesta inmediata a las demandas de sus
ciudadanos por parte del Estado y que no ha resulto, por no soltar el poder o
por no resarcir los daños a la sociedad son la causa y el origen.
El tiempo dará la razón a aquellos que lucharon por evitar
la corrupción o aquellos que veían que la anarquía denominada corrupción era la
alternativa para salvar a cualquier Estado.
En mi humilde opinión, reconozco que falta hacer una lucha
más intensa en combate a la corrupción; falta la colaboración de aquellos que
han asumido el gobierno en la actualidad; ir paso a paso no significa ir lento
o lerdo, significa administrar los tiempos y ofrecer los resultados esperados.
Mientras no se tenga una política que sea necesariamente extremista en combate
a la corrupción, pasaremos otros seis años teniendo la misma corrupción y la lucha
se habrá perdido, la anarquía habrá ganado nuevamente. Que tristeza que el
Estado y la ciudadanía no vayan por el mismo rumbo en combate a la corrupción,
todos exigen ¡Alto a la corrupción! Pero son parte de otro tipo de corrupción: “Si
me conviene está bien, si no me conviene está mal”; entonces, ¿Dónde está el
trabajo en conjunto en combate a la corrupción? ¿Dónde esta aquella calidad
ética y moral para combatir la corrupción?
A t e n t a m e n t e .
Francisco
Guerra O.